Quemar calorías nadando

Nadando puedes quemar calorías y tu peso, la intensidad y la eficiencia con la que nades van a determinar los diferentes consumos de calorías, que pueden variar considerablemente: entre las 300 y las 900 kcal-hora.

La mayor eficiencia de la natación para estar en forma se consigue cuando se mantiene la frecuencia cardiaca en torno al 60–80% del máximo. Ese es el umbral de mayor mejora que sería deseable mantener.

Curiosamente, cuanto mejor nades, menos calorías vas a consumir cuando nadas a un ritmo concreto. El motivo es sencillo: a una velocidad determinada, consume más calorías el que nada con mala técnica porque tiene que realizar un esfuerzo mayor para mantener esa velocidad.

La ventaja es que si tienes una técnica depurada, podrás alcanzar y mantener ritmos altos sin problema, así que no se te ocurra descuidar tu técnica. Hay nadadores que no están tan finos como otros deportistas aeróbicos de élite. Esto se debe a una cuestión adaptativa.

La natación es un muy efectivo método de quemar grasas y calorías, porque este comportamiento adaptativo de relocalización de los lípidos del que hablamos se da con nadadores que llegan a porcentajes grasos realmente bajos.

Nadar es una actividad aeróbica que trabaja grandes grupos musculares en piernas, brazos y tronco y los hace crecer, y cuando tenemos músculos desarrollados, quemamos más grasa. Para consumir muchas calorías, debes combinar sesiones largas y sesiones intensas. Con las largas a ritmo suave quemas un volumen total de calorías alto, puesto que vas a nadar mucho rato.

Los días que realices sesiones intensas o que incluyan series o cambios de ritmo, estarás trabajando por un lado tu sistema cardiovascular (lo que te va a permitir mantener ritmos mayores y quemar más calorías) y por otro la fuerza.

El desarrollo muscular te ayuda a perder peso, puesto que cuanto mayor sea tu masa muscular más calorías vas a quemar en tus actividades diarias, ya sean dentro o fuera de la piscina.

Imagen | Altaspulsaciones

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