Las crisis de los 40 no existe

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Hace unos días entré en la edad que para muchas mujeres es un número peligroso, los 40. Y la verdad me levanté  igual que me acosté con los 39. Y sigo sin pensar que tengo 40 años. Quizás porque la edad nunca me ha preocupado en absoluto.

Pero claro, no todas las mujeres enfocamos nuestra edad de la misma manera, porque estadísticamente dicen que la temida crisis de los 40 puede estar comprendida entre los 35 ó 40 años y siempre dependiendo de cada mujer.

Pienso que  pasé esa crisis cuando tenía la edad de Cristo, es decir con 33, con lo cual con esto quiero decir que la crisis de los 40, es muy relativa y no siempre es así. Y en mi caso no me afecta a fecha de hoy, puesto que ‘aparentemente’ ya la pasé, aunque con el paso de los años he llegado a pensar que era más bien una ‘crisis existencial’.

Según dicen los expertos, cuando llegamos a ella, es como si pensáramos que hemos recorrido la mitad del camino dejando atrás la juventud y entrando en la edad madura. Un pensamiento para nada positivo que propongo nadie comparta. La mente nos juega malas pasadas algunas veces.

Pienso que la verdadera realidad es el planteamiento de cómo encaramos una nueva etapa que indiscutiblemente algunas mujeres no están preparadas. Tengo amigas de mi edad e incluso un poco más jóvenes que son una verdadera piltrafa psicológica.  Se ven viejas, nada atractivas y odian mirarse en un espejo. Un pensamiento equivocado porque están estupendas.

Evidentemente el reloj biológico no puede pararse, es algo inevitable, ¡tienes 40 años¡. Pero, entonces, ¿por qué echamos la vista atrás y nos gustaría vivir nuevamente muchas experiencias de nuestra juventud?. Y sin embargo somos temerarias ante lo que nos espera en esta nueva etapa de madurez y miramos el futuro con miedo.

Hablan de los cambios hormonales en nuestro cuerpo. ¿Qué cambios?. Los cambios son los que tú quieras ver delante del espejo, yo me veo igual de estupenda.

O como cuando en algunos casos, tenemos cambios de carácter como si las hormonas se nos revolucionan a un mil por mil. Mi carácter no ha variado, sigo siendo Géminis y mis cambios son impredecibles desde el día que nací, por lo tanto nada nuevo en el horizonte.

No os parece que es más como un mito o una leyenda, ¿eso de la crisis? O llego a más, algo más psicológico, mental y ¿predispuesto por unos cánones marcados?

Acepto que son tiempos de cambios y sobre todo de considerar el punto donde nos encontramos. Pero lo más importante es sentirnos satisfechas y encaminar esta nueva etapa de los 40 igual que la noche que me acosté con mis 39 años, con optimismo y no por ello sin dejar de realizar nuevos proyectos, ni pensar que ya no sirves. Como si fueramos objetos o un mueble.

Pensar que nos avala una gran experiencia. Entrar en los 40 no es ninguna desgracia, todo lo contrario, es estupendo y no significa que la vida haya terminado. Es media vida vivida con sus buenos y malos momentos pero estamos aquí y hay que seguir.

Solo tienes que cambiar el chip y pensar que se cuenta con una gran ventaja. Ya se ha cumplido con muchas metas, tareas, obligaciones y expectativas de otros. Hoy es un buen momento para empezar a vivir para y por ti misma.

Mímate más, y deja que los demás se las vayan apañando solitos que tú, ya diste el callo durante años. Deja de intentar querer manipular todo y relajate.

Puedo parecer un poco revolucionaria, no es así, es tomarte tus 40 igual que tus 30 o tus 20, solo que con la cabeza amueblada de toda una vida pasada y tomándote tu tiempo para no entrar en crisis.

Por lo tanto, ¿de qué crisis me habláis?

Imagen | Blogylana