Indemnización de 108.000 euros por 15 años de tareas domésticas

Quien realiza las labores domésticas en el ámbito familiar, ¿debería recibir una compensación económica por ello? ¿Cuál sería su valor? Este debate, que hace tiempo que colea, es el que ha vuelto a poner sobre la mesa una sentencia del Tribunal Supremo. Mediante ella se establece el derecho tras el divorcio a que el cónyuge que ha cargado con las tareas del hogar sea compensado por ello, incluso si existe separación de bienes. Y no es necesario que el demandado se haya enriquecido o haya incrementado su patrimonio para que esté obligado a indemnizar a su expareja.

Compensación económica por dedicarse a las tareas domésticas y familiares

Esta resolución, que fija doctrina, ha puesto precio a los 15 años de tareas domésticas realizados por Piedad F.. Ni más ni menos que 108.000 euros, resultado de multiplicar todo este tiempo de matrimonio por los 600 euros de media que cobra un empleado del hogar al mes. Además, los jueces le atribuyen a ella la custodia de la única hija del matrimonio, una pensión compensatoria de 1.000 euros y una pensión alimenticia de 800 euros para la manutención de la niña. Piedad puede darse por satisfecha, pero el camino para lograr esta sentencia ha sido largo.

Según informa EITB, todo surgió con la demanda de divorcio de la mujer, que reclamó 167.400 euros por el trabajo del hogar realizado durante la convivencia. Licenciada en Derecho, nunca ejerció la profesión ni llevó a cabo ninguna actividad económica remunerada por dedicarse a las labores domésticas. En 2007, un juzgado de Primera Instancia de Móstoles (Madrid) le dio la razón, aunque rebajando la cantidad hasta los 108.000 euros de indemnización, calculados según lo antes descrito. Su expareja recurrió la decisión ante la Audiencia Provincial de Madrid, que revocó el derecho de la esposa a recibir esta compensación. Consideró que el régimen de separación de bienes se pactó libremente, tal y como defendía el marido, y que la dedicación de la mujer al cuidado doméstico y familiar no había contribuido al incremento patrimonial de la familia. La mujer recurrió esa sentencia a la instancia más alta, y ahora la Sala de lo Civil del Supremo le ha dado la razón.

Lo sucedido con este caso, como apuntábamos al principio, ha vuelto a abrir el viejo debate sobre si la persona que deja a un lado su vida profesional por dedicarse a las labores domésticas en el ámbito familiar debería ser compensada por ello. En este video de Antena 3 dejan sobre la mesa, además, otras dos cuestiones. La primera, si 600 euros son realmente suficientes, dadas las características de este trabajo. La segunda, si debería ser el propio Gobierno el que compensara económicamente a quien realiza estas labores, en lugar de reducir esta indemnización a las obligaciones del divorcio.

Foto: Housewife in the Kitchen (…) por The U.S. National Archives en Flickr.com.