Un vídeo de dos bebés ‘conversando’ es visto por más de 5 millones de personas

Es un vídeo que dura poco más de 2 minutos. Casero. Todo lo que se ve en él son dos bebés gemelos que “dialogan” con su propio lenguaje. No sabemos si todo lo que dicen se reduce a la emisión de un simple sonido repetitivo o si realmente se están comunicando con una especie de “lenguaje de bebés” que permite que se entiendan entre si. En cualquier caso, lo más sorprendente es que el vídeo ya ha sido visto por 5.224.399 personas hasta este momento en Youtube, solo un mes y medio después de su publicación.

 

Se trata de más de cinco millones de usuarios que han pasado dos minutos de sus vidas visualizando esta “conversación” gravada por la madre de los protagonistas, dos niños anónimos de 8 meses de edad. Una mujer que todavía está sorprendida por el éxito de sus pequeños y que en su blog cuenta que “los expertos están examinando la conversación”. De hecho, un lingüista de la Universidad de Memphis, entrevistado por la cadena de televisión estadounidense ABC, ha asegurado que se trata de algo más que balbuceos. Sin embargo, parece que los protagonistas del caso no son conscientes de la repercusión que están generando alrededor del mundo.

Al menos, así quedó demostrado ayer cuando la mamá colgó una foto de sus hijos explicando que había puesto a los niños (Sam y Ren) a verse a ellos mismos en la televisión y que estaban más emocionados por los snacks de queso que por su propio “entretenimiento”. Por lo visto, el blog era un espacio virtual en que la madre (gemela también) contaba anécdotas de la crianza de sus pequeños. Sin embargo, sus últimos posts se centran ahora, como no podía ser de otra forma, en la repercusión inesperada que ha tenido el aparentemente vídeo trivial de Sam y Rem.

En cualquier caso, lo que está claro es que después de que más de 5 millones de personas hayan visto el vídeo, éste ya se ha convertido en todo un fenómeno plasmado en forma de tertulia y noticia en varios países. No sabemos qué es más excepcional: si la supuesta conversación que tienen los bebés (que alcanza su punto álgido hacia el final, cuando parece que ambos se responden a sus propias preguntas) o el eco que ha tenido la difusión de este vídeo en Youtube alrededor del mundo. En efecto, no es la primera vez que un vídeo aparentemente intrascendente logra sumar cifras tan astronómicas de visitas como ésta. Pero a este caso se le suma algo más: la ternura de sus protagonistas.