Recuperar el equilibrio natural tras la toma de antibióticos

Al combatir todo tipo de bacterias, incluidas las buenas, los antibióticos alteran el equilibrio natural de la flora intestinal, lo que aumenta el riesgo de sufrir diarreas, hongos vaginales, fatiga.

Por ello, os muestro los mejores remedios para paliar los efectos secundarios de los antibióticos.


Las patatas al horno, la ensalada, la carne, te quedarán deliciosas si las acompañas de una salsa tzatziki, una receta griega que se prepara mezclando yogur, dados de pepino, menta y ajo picados y zumo de limón.

Gracias al yogur, este aderezo repuebla el intestino de las beneficiosas bacterias que los antibióticos destruyen indiscriminadamente. El ajo, por su parte, promueve el crecimiento de estos huéspedes amigos al aportar sustancias que les sirven de alimento. Como resultado, esta salsa previene las diarreas y mejora la absorción de nutrientes.

Al igual que el ajo, esta hortaliza, que puedes trocear y añadir a tus recetas, es muy rica en un tipo de fibra no digerible que alimentas las bacterias, buenas, del intestino. Y, no menos importante, mejora el trabajo del hígado, un órgano que puede sobrecargarse con la toma prolongada de antibióticos. Si los tratamientos con estos fármacos te quitan el hambre, come las alcachofas de primero.

Por otro lado, el kéfir es una leche fermentada que regenera la flora intestinal al tiempo que evita la proliferación de hongos. Bebe a lo largo de todo el tratamiento un tazón de kéfir al día. Es aconsejable acompañarlo de fresas, una fruta baja en azúcares que activa las defensas e infunde energía.

Los niños, más dados a las infecciones de oído, la sinusitis, las amigdalitis, son sólo algunos de los trastornos que más afectan a la población infantil y que, en muchos casos, requieren la toma de antibióticos. A fin de que ningún otro aspecto de su salud se resienta.

Imagen | otramedicina